Referencia PTCEDH_14_04 (Este trabajo no ha sido aceptado para su publicación)

Título: Los nuevos paradigmas socioeconómicos: Reflexiones ante el panorama laboral, la educación, la crisis y la ciudadanía

Resumen: Las transformaciones que comportan las crisis están acompañadas de cierta incertidumbre y desorientación, pero pueden llegar a producir cambios tan profundos que nos hagan hablar de “revolución”. El punto de partida del ensayo es reflexionar sobre el ámbito laboral y acerca de la importancia que presenta la educación. El interés de repensar aspectos laborales, surge por la excesiva importancia materialista concedida al trabajo como eje principal de nuestras vidas, y por alguno de los valores vinculados con el mismo (sinónimo de prestigio, estatus y reconocimiento social). La educación aparece como eje transversal en el análisis laboral, en cuanto al efecto positivo o negativo que presenta la preparación actual de los jóvenes españoles. El objeto final de este artículo es el de plantear algunos de los efectos que puede traer una crisis, así como, proponer un nuevo paradigma laboral, que surgiese a través de nuevos valores socio-económicos y empoderamientos ciudadanos.

2 pensamientos en “Referencia PTCEDH_14_04 (Este trabajo no ha sido aceptado para su publicación)

  1. Revisor 1.
    Considero que el articulo propuesto no es publicable en una revista científica que promueve vías de conocimiento sólidamente fundadas, tanto en los desarrollos teóricos como empíricos .
    El propósito del articulo “proponer un nuevo paradigma laboral que surgiese a través de nuevos valores socioeconómicos y empoderamientos ciudadanos” resulta de partida algo más que ambicioso, irrealizable . Máxime cuando, en su desarrollo y por una parte, la reflexión sobre la crisis que antecede a la propuesta, se basa en consideraciones impresionistas e ingenuas, entrelazadas con ciertas consideraciones expertas (biografía, datos), que no dan cuenta de las complejidad del fenómeno, de las articulaciones históricas, estructurales e ideológicas que la constituyen. Además, escoge (e “interpreta”) aquellas que parecen coincidir previamente con su “lectura” del fenómeno. Por ultimo cabe preguntarse cómo es posible resumir con tanta certeza -sin confrontar distintas explicaciones o teorías sobre los factores que hace a una (y esta en particular) crisis-, mientras la producción bibliográfica al respecto es ingente, presenta teorías en conflicto, de parte de reputados especialistas…, en suma cuando economístas, politólogos, sociólogos y otros muchos científicos sociales de diversas orientación, ni se ponen de acuerdo al respecto, ni acaban por abarcar el fenómeno en todas sus facetas y su constante mutación.
    Por otra, pone en evidencia un conjunto de pre-nociones y simplificaciones de sentido común e idiosincráticas- y un gran desconocimiento -inadmisible- de los hallazgos, resultados o teorízaciones sobre los comportamientos sociales: en particular de la relación individuo /sociedad; de las teorías de la acción, del problema de los valores en estado práctico, de la socialización como forma de incorporación y/o /subjetivación, por no hablar de las dinámicas de los movimientos sociales y políticos .. Lo que queda en claro a través de la cadena de simplificaciones sistemáticas en las que incurre, que reduce el mundo social y sus lógicas de funcionamiento a un juego de voluntades individuales, de buenos propósitos y de enseñanza declarativa de valores, todo ello mediado por juicios de valor del autor/a , que el autor/a en verdad desconoce estar produciendo.

  2. Revisión 2
    Se trata de un artículo de reflexión, no respaldada por investigación y sin aporte de datos originales. La revisora teme que las afirmaciones del autor o la autora carecen de evidencia convincente y de compromiso riguroso con la literatura académica. Esto se constata en la forma en que argumenta la importancia de la educación. Afirma que se centra en su papel como posible respuesta al desempleo o “input personal en la mejora profesional” (p. 5). Alude a dos puntos de vista diferentes sobre las actuales generaciones de jóvenes, uno del FMI como “generación perdida” y el otro como “Generación X” y “JASP” –la generación mejor preparada de la historia europea–, dos puntos de vista que corresponden a generaciones diferentes: la “generación perdida” se refiere a la que nació entre los años 70 y 80, mientras que la “Generación X” o “JASP” es la que nació entre los 60 y 70. Después de presentar las opiniones de Casanovas (2011) sin aclarar las implicaciones, muestra datos estadísticos relacionados con la educación de la OCDE de 2009, 2011 y 2013, centrados en temas diferentes en cada caso: en el del informe de 2009, en cómo España posee un mayor porcentaje de titulados universitarios que la media de la OCDE; en el de 2011, en las desigualdades de género en los diversos niveles de educación y las diferencias en el desempleo por niveles; en el de 2013, en cómo España ha reducido el acceso a la educación superior a partir de 2007. En resumen, no resulta claro lo que quiere transmitir, ni la progresión lógica. En la conclusión, vuelve a identificar “una educación basada en un pensamiento crítico alejado de intereses burocráticos” como uno de “los pilares básicos para lograr un cambio de paradigma”, pero la revisora no ha visto argumento o prueba convincente que lo demuestre.

    Las razones anteriores hacen que la revisora encuentre difícil recomendar el artículo para la publicación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s